domingo, 1 de agosto de 2010

Una mujer se contempla...

A Summer Night - Albert Moore

Albert Moore, pintor inglés nacido en 1841, desciende de una familia con vena artística. Fue el menor de catorce hermanos, de los cuales además él, cuatro más se dedicaron también a la pintura. Emprendió muchos viajes, los que le hicieron conocer los estilos más aplaudidos en distintos orbes. Al inicio su trabajo no obtuvo acogida. No obstante, pronto el ‘Benjamín’ de la familia, empezó a obtener reconocimiento por su trabajo, cuando se encausó en busca de ese ‘ideal de la belleza’ que se respira cercano, pero que es imposible palpar con los dedos. Albert Moore se circunscribe a temas donde la figura femenina enmudece al observador, y no sólo por su carácter sensual, sino por su vivacidad, luminosidad e espiritualidad.


La belleza que transmite es una belleza que se halla en la interacción majestuosa y sutil de los personajes, en la actitud gallarda y solemne de los actores. Sus cuadros producen aquella sensación envolvente, donde al mirarlos es imposible ubicar un centro físico,  dando la impresión al observador, de estar incluido invisiblemente en el lienzo.


La mujer que pinta, es la mujer siempre embutida en gasas y sedas, que muestra  un dinámico sensualismo. Precisamente, ‘Noche de Verano’ es una de las pinturas que realizó en los últimos años de su vida; una obra delicada a la vez que majestuosa. La modelo se observa a sí misma en distintos momentos del acto de dormir. Es así que, inducida por el sueño, una reposa de costado, cual dama angélica sobre la cama, relajada, frágil e inocente. Otra, alistándose para un cómodo reposo, desprende de su cabello las horquillas que lo sujetan. Y la otra, seguramente al haber sentido el aire matutino, estira su cuerpo, lista a disfrutar de los goces del nuevo día. ¿Es una ilusión lo que percibe la modelo, que se observa con serio interés en las diferentes facetas nocturnas? Ilusión o no, este hermosísimo espectáculo parece flotar o tener como fondo a un lago azulísimo que resplandece profundamente a lo lejos.

2 comentarios:

Juan Antonio dijo...

Absolutamente delicioso, querida amiga. Tanto la pintura como el comentario. Gracias.

Besos.

Amorphis dijo...

Bello e interesante, se contempla la belleza femenina con una relajación única.

Saludos!