domingo, 18 de julio de 2010

Sobre Pigmalión y su Galatea.

 Pygmalion and Galatea - Jean Léon Gérôme

“…Pigmalión se dirigió a la estatua y, al tocarla, le pareció que estaba caliente, que el marfil se ablandaba y que, deponiendo su dureza, cedía a los dedos suavemente, como la cera del monte Himeto se ablanda a los rayos del sol y se deja manejar con los dedos, tomando varias figuras y haciéndose más dócil y blanda con el manejo. Al verlo, Pigmalión se llena de un gran gozo mezclado de temor, creyendo que se engañaba. Volvió a tocar la estatua otra vez, y se cercioró de que era un cuerpo flexible y que las venas daban sus pulsaciones al explorarlas con los dedos..."
De Ovidio, La Metamorfosis. Libro X.

3 comentarios:

Juan Antonio dijo...

La interpretación de Gérôme y la versión del mito de Ovidio.

Exquisito.

P.S.: Siempre pensé que el amor de Pigmalión por su creación tiene una fuerte dosis narcisista. Pero es tan hermoso amar las formas puras, frías, inalcanzables en su perfecta geometría.

Mayte dijo...

Maravilloso...como siempre.

Besiño.

A.S. dijo...

Tuas palabras são uma melodia... suave como o resvalar dos dedos, dulces como o veludo dos teus lábios!

Besoooos...
AL