sábado, 14 de agosto de 2010

Valquiria.

Edward Robert Hughes - Dream Idyll (A Valkyrie)

Las valquirias, personajes de la mitología nórdica, literalmente su nombre significa: “La que elige a los caídos en batalla”  ya que bajo el mando de Freyja  y para el servicio de Odín, cabalgan alados caballos sobre la tierra, eligiendo a los mejores guerreros para después de darles muerte, llevarlos al palacio dorado del Valhalla. Era un honor morir para este noble fin, cualquier guerrero deseaba antes que resignarse a sufrir los pesares de una vejez insulsa, ser atravesado con la lanza de las enviadas de Odín  y enseguida ser conducidos a través de las quinientas cuarenta puertas existentes en Vingolf –hogar de las guerreras dentro del Valhalla-. Atravesando paulatinamente cada uno de estos portales, las valquirias los alimentaban con hidromiel y les prodigaban un sinnúmero de placeres inimaginables. Era pues, una placentera espera la que llevaban la sombra de los guerreros muertos para llegada la hora, tener la distinción de combatir en la batalla del fin del mundo –Ragnarök- formando parte de las divinas huestes de Odín.

Estas míticas deidades femeniles, representan claramente dos aspectos encontrados o aparentemente contradictorios. Dadoras de vida y a la vez de muerte; eran quienes tenían la función de otorgar la victoria en las batallas, infundiendo a ciertos guerreros aires que los tornaban invencibles en la contienda. Mas, como ya sabemos, otros eran los verdaderos ‘elegidos’, a los cuales se les presentaban hermosas y resplandecientes, desplegando fulgurantes destellos. Lo que a primera vista de los mortales guerreros parecía una aurora boreal en el cielo, era una valquiria y aunque en su fuero interno ellos sabían que la muerte les había llegado, su espíritu se regocijaba con tal gloria.

En esta pintura, Edward Robert Hughes la representa imponente en un caballo alado de negro intenso en alegoría a la muerte, sobrevolando los cielos con la vista aguzada y lista para divisar al guerrero más heroico. Sus cabellos son dorados como las paredes del Valhalla, la postura de su cuerpo denota severidad… rigor… fuerza, sin perder en absoluto su delicadeza y feminidad.

4 comentarios:

Juan Antonio dijo...

Siempre eliges temas fascinantes, querida amiga. Bellísima historia la de las valquirias, como lo es la mitología escandinava de la que proceden.

Me encanta el tratamiento que da Wagner en la creación de Brunilda. Una imagen bellísima la de esta Valquiria, hija predilecta de Wotan, dormida sobre una roca y rodeada de un fuego que habría de atemorizar a los hombres. A todos, menos a un valeroso héroe.

Gracias una vez más por tu trabajo, querida amiga. Un beso.

Juan Antonio dijo...

Y ese Hughes... Absolutamente maravilloso.

Mayte dijo...

Es un placer absorvente, cada palabra e historia, sabes que me gusta mucho disfrutar de tu espacio, volver de vacaciones reconforta al leer estas cosas.

Cambie de ventana, a la de siempre. Muy azul.

Biko, Delirio.

Alejandro Lattapiat dijo...

Me agregaste en facebook y no había reparado en tu blog. Tienes temas muy interesantes, ha sido un agrado entrar acá.
Veo que entre otras cosas también te gusta el prerrafaelismo.

Saludos y continuaré leyendote.