lunes, 17 de mayo de 2010

Aureolas


 Louis Welden Hawkins - Haloes

The Haloes, se denomina esta obra que el simbolista francés Louis Walden Hawkins pintó en 1894 y donde priman los colores tierra a pesar que  lo que captura la atención a primera vista son precisamente las brillantes aureolas amarillas sobre las cabezas de estos seres que parecieran guardar parecido con la Beatriz de Dante, por el esplendor que despiden sus silueta y por lo angelical y puro que emana su torso desnudo. 
Nótese en la obra el elemento aire soplando sobre los cabellos de uno de estos angelicales seres que muy juntos parecen leer, meditar y dilucidar sobre los secretos que guarda un antiguo libro. 
Como figura de fondo, un jardín de girasoles ajados por la inclemencia del viento, los cuales como antorchas en el camino de la vida, nos recuerdan a nuestra madre Natura en conjunción con el paso inevitable del tiempo.
Las pinturas de Louis Walden Hawkins por lo general esconden una belleza misteriosa, donde la sombra engendra a la luz y donde la luz engendra a la sombra. Un misterio recóndito que guarda en su seno lo profundo y que ora grita, ora murmulla verdades eternas.

7 comentarios:

Mayte dijo...

Luces y sombras como las que posee el alma y que se derraman en los secretos de quien con arte sabe transmitirlos.

Biko, Delirio.

Juan Antonio dijo...

Bellísimo. Y qué decir de la sirena de Waterhouse...

Juan Antonio dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
A.S. dijo...

Amante de delirio e de dulces cariños... en tu corpo desnudo e sublime!

Besos
AL

anemicoquimico dijo...

La belleza es siempre misteriosa, como misteriosos son los motivos que nos llevan a cada cual a determinar que tenemos frente a frente "belleza".

Un saludo, interesante blog.
Gracias por tu entrada,
Db.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Realmente precioso...
Saludos y un abrazo!

Juan Antonio dijo...

Me fascina tu blog. Ea.