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martes, 1 de agosto de 2017

El recuerdo del amor



Mi alma se desliza por el fuego de tu piel en un último beso de purpúreos pétalos... Y de soslayo miro hacia atrás... un recuerdo... mis cabellos enredados entre tus dulces manos de volcán devorador y otra vez la lágrima que brota de la fuente de Jonia... el amor vencido en agonía tras el tul azulino que resguarda la sinfonía de un añejo violín...

lunes, 23 de enero de 2012

Laberinto de Amor.

“Al principio, no me veras ni entenderás pero tienes que tener paciencia y mirar. Con perseverancia y sin prejuicios, con libertad y con deseo, mirar. Con la fantasía desplegada y el sexo predispuesto –de preferencia, en ristre– mirar. Allí se entra como la novicia al convento de clausura o el amante a la gruta de la amada: resueltamente, sin cálculos mezquinos, dándolo todo, exigiendo nada y, en el alma, la seguridad de que aquello es para siempre. Solo con esa condición, poquito a poco la superficie de oscuros morados y violetas comenzará a moverse, a tornasolarse, a revestirse de sentido y a desplegarse como lo que, en verdad, es: un laberinto de amor”.
 “Hace un instante estabas ciego y de hinojos entre mis muslos, encendiendo mis fuegos como un sirviente abyecto y diligente. Ahora gozas mirándome gozar y reflexionas. Ahora sabes cómo soy. Ahora te gustaría disolverme en una teoría”.
“¿Somos Impúdicos? Somos totales y libres, más bien, y terrenales a más no poder”…. “Nos han dejado sin secretos mi amor. Esa soy yo, esclavo y amo, tu ofrenda. Abierta en canal como una tórtola por el cuchillo del amor. Rajada y latiendo, yo. Lenta masturbación, yo. Chorro de almíbar, yo. Dédalo y sensación, yo. Ovario mágico, semen, sangre y rocío del amanecer: yo. Esa es mi cara para ti, a la hora de los sentidos. Ésa soy yo cuando, por ti, me saco la piel de diario y de días feriados. Esa será mi alma tal vez. Tuya de ti”.

Mario Vargas Llosa.